Proyecto de Inteligencia Emocional

¿Por qué nos planteamos trabajar la Inteligencia Emocional?
Lo primero que debemos tener presente, es que los sentimientos y las emociones son imprescindibles en la vida cotidiana del niño y de la niña, y forman parte de su proceso educativo junto con todo lo demás.

El desarrollo infantil integral suele definirse a través de los cambios que los niñ@s atraviesan en todas sus dimensiones como persona, física, cognitiva, emocional y social. Sin embargo es menos habitual contar con información sobre el desarrollo emocional, elemento clave para un buen equilibrio y salud tanto física como mental. También podemos observar esta carencia en nuestro sistema educativo, donde la educación emocional, no está contemplada ni como tal, ni como algo transversal.

Nosotras creemos plenamente en el desarrollo integral de los niñ@s desde los primeros meses de vida junto con el trabajo de las emociones desde la Escuela Infantil.

Este objetivo lo marcamos por la necesidad de enseñar a los niños y a las niñas no sólo unos conocimientos específicos, sino también un conjunto de competencias que les permitan ser capaces de desarrollarse en situaciones diversas de su entorno. Por eso la inteligencia no sólo es conocimiento y capacidad de aprendizaje, sino también capacidad de adaptación al medio, al entorno más próximo, y capacidad de potenciación de una vida de relación y de tolerancia.

Una razón más que nos lleva a trabajar la Inteligencia Emocional es que en los niñ@s de 0 a 3 años las emociones son más naturales, sinceras y espontáneas, no están falseadas por la experiencia ni la vergüenza, y el vínculo afectivo que nos une con ell@s es más fuerte.

Entendemos por inteligencia emocional…Un conjunto de habilidades que incluye: reconocimiento de los propios sentimientos, control de las emociones, automotivación, empatía y habilidades sociales. Es por ello que trabajamos desde varias perspectivas: El educador /a o maestr@ con los niñ@s y con las familias.